¿Quiénes somos?

La historia del Movimiento de Articulación de los Pueblos de la Cañada (MAPOC “Los Olvidados”) comienza en el mes de Octubre del 2013 cuándo algunos compas del movimiento anarquista en Oaxaca, vemos la necesidad de comenzar a construir un nuevo camino que fuera más ligado a la transformación de la realidad en las comunidades y barrios de las cuales formábamos parte, pero como en esos tiempos no sabíamos nada de cómo hacer un trabajo más allá de la acción directa y la manifestación social, decidimos empezar a autoformarnos en colectivo sobre todo con las ideas que provenían del anarquismo. Con el paso del tiempo y el avance más compañeras y compañeros se fueron sumando al espacio, con ellos nuevas ideas y corrientes ideológicas que después llegaron para quedarse entre nosotros, como por ejemplo estudiamos historia del movimiento en México, Latinoamérica y el mundo, estudiamos marxismos, feminismos y también algo que nos dio mucho sentido que fue empezar a aprender del zapatismo y el EZLN.

Esa ruta nos llevó a que algunos compas dejaran las ciudades y regresaran a sus comunidades de origen, sobre todo en la región Mazateca, que está al noreste del estado de Oaxaca en la región Cañada. Ahí empezamos un nuevo camino más difícil que fue hacer que la gente en las comunidades nos escuchara y tomara en serio, ahí nos dio mucha luz la historia del EZLN. Con el tiempo empezamos a organizarnos con amigos, familiares, vecinos y cada vez más gente y el colectivo fue creciendo; y con el crecieron las necesidades.

Así con estas dificultades decidimos dejar cualquier tipo de dogmatismo ideológico y empezamos a construir rutas prácticas para la lucha, o sea que ya no podemos decir que somos marxistas o anarquistas o cualquier identidad ideológica, sino empezamos a reconocernos como indígenas mazatecos y mixtecos anticapitalistas y anti patriarcales, y que en la práctica estamos por la autodeterminación de los pueblos originarios de México y el mundo.

Así decidimos llamarnos Movimiento porque como el mundo estamos siempre en perpetuo movimiento y transformación, de Articulación porque en nuestro entendimiento de organización creemos más en las redes de apoyo mutuo y solidaridad que en las estructuras verticales, de los Pueblos Olvidados porque en México ser indígena es sinónimo de ser nadie y de la Cañada porque queremos enlazarnos con muchos pueblos de la región que hablen diferentes lenguas, tengan su propia cultura y en esa diversidad poder construirnos.

Para poder caminar con otros pueblos nos integramos al Congreso Nacional Indígena y como proyecto político suscribimos la Sexta Declaración de la Selva Lacandona. Eso quiere decir que nos articulamos por la reconstrucción del mundo desde abajo y a la izquierda.

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Espacio autónomo “Agua de Lluvia”

En el tiempo de caminar por esta geografía nos hemos encontrado con otras personas que también creen que la autonomía es la vía. Por ejemplo, los compas de la comunidad de “Agua de lluvia” desde hace algunos años venían construyendo una escuela autónoma como respuesta a la omisión total de los gobiernos locales y estatales. Esta escuela no pretende cumplir los módulos y planes de la educación formal del estado burgués mexicano, ni con las políticas indigenistas de educación; si no al contrario queremos que sea un espacio donde la gente no sea educada, sino que en su lugar aprenda cosas prácticas y teóricas para la liberación y autonomía. Hay quienes sueñan con un taller de costura, con un taller de panadería, con hacer encuentros con otros compas del país y del mundo, con hacer talleres de autodefensa para mujeres, conversatorios, en fin, nuestros sueños son muchísimos. Por el momento la escuelita es nuestro lugar de encuentro, ahí tenemos una milpa colectiva dónde los más jóvenes y urbanos aprendemos el trabajo del campo.

Los cimientos y paredes de la escuela ya los hemos construido con adobe, pero nos faltan las tejas, puertas y ventanas para que el espacio pueda usarse ( la zona es de lluvia y neblina todo el año sin esto no sirve de mucho) para esto llevamos algún tiempo intentando juntar la cantidad mínima de $20,000.00 pesos que cubre el tejado del espacio, pero la realidad en Oaxaca y México es muy dura por el momento (económica, social y políticamente hablando) y apenas avanzamos un poquito y sale algún imprevisto y se nos va el ahorro; y por el otro lado casi todos los miembros del colectivo apenas subsistimos de ser artesanos, campesinos, maestros y algún otro empleo.

Ha ido pasando el tiempo y vemos cada vez más urgente terminar nuestro espacio, porque con él queremos iniciar una nueva etapa de realización de cosas concretas para nuestra región y demostrarnos que la autonomía es real, un tanto difícil, pero creemos que solidarizándonos entre todos podemos sacar adelante muchas cosas, sobre todo creemos que solidarizándonos podemos sacar adelante la esperanza, que en este mundo que se presenta sin futuro es la más radical de las apuestas.